Ocho de marzo

Me perturba, me genera y me asfixia.

Me desangra verlas desangradas.

Tengo la cabeza bien puesta y el pecho de frente.

Dos labios para no besar.

Tu mirada, que violenta, enoja y traspasa.

Ya me preparé.

No encuentran la voz y lloran bajito,

mientras yo grito por las que no gritan.

Lloro por las que lloran.

Bajo y me pregunto:

¿cuándo se termina el machismo en esta sociedad?

Publicado por Delfina Cuevas

Tenía ganas de escribir

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar